25
ISUPOL, Revista de Invesgación en Seguridad Ciudadana y Orden Público
Nº 11 Diciembre 2025 • pp 24-30 • ISSN impreso 2528-8032 • ISSN digital 2773-7470
Data mining comprises analytical techniques aimed at discovering patterns, correlations, and hidden
insights in large datasets, allowing functions such as classification, segmentation, prediction,
anomaly detection, and network analysis.
The combination of both tools enhances predictive police intelligence by facilitating the identification
of individuals with criminal behaviors, detecting links with criminal organizations, and enabling
evidence-based decision-making. This study analyzes a case of integrating police and judicial
sources in Ecuador to demonstrate how these technologies strengthen the identification of criminal
networks and reveal actors that are difficult to detect through traditional means.
Keywords: Big Data; criminal networks; crime prevention; data mining; police intelligence; public
safety
Introducción
El crecimiento exponencial de fuentes de datos digitales —como registros policiales, redes sociales,
bases judiciales, cámaras de videovigilancia, sensores urbanos y dispositivos móviles— ha
transformado las capacidades de investigación y prevención del delito. En este contexto, el uso de
tecnologías emergentes de la cuarta revolución industrial, como Big Data y minería de datos, permite
anticipar comportamientos delictivos mediante el análisis automatizado de información masiva
(Chen et al. 2004).
Este artículo analiza cómo la integración de estas herramientas puede fortalecer el trabajo policial
en Ecuador, especialmente en la identificación de antisociales vinculados a grupos delictivos
organizados. El objetivo es demostrar que la correlación de múltiples fuentes de datos permite
generar inteligencia criminal capaz de detectar relaciones y estructuras criminales ocultas, apoyando
la toma de decisiones estratégicas y operativas en la lucha contra el crimen organizado.
Estado del Arte
La aplicación de Big Data y minería de datos en el ámbito policial ha ganado protagonismo en la
literatura científica durante las dos últimas décadas. (Chen et al. 2004) propusieron un marco
general para la minería de datos criminal, destacando su utilidad para la detección de patrones y
correlaciones ocultas en información delictiva. (Xu y Chen 2005) demostraron que la visualización
de vínculos facilita comprender estructuras criminales complejas.
Posteriormente, (Akoglu, Tong y Koutra 2015) revisaron enfoques de detección de anomalías en
grafos aplicables al análisis de redes delictivas. (Silva y Rocha 2019) analizaron los desafíos
institucionales en la adopción de Big Data en cuerpos policiales latinoamericanos, enfatizando la
importancia de la infraestructura tecnológica, la interoperabilidad de sistemas y la ética en el uso de
datos personales.
Asimismo, (Maimon y Rokach 2010) y (Hand, Mannila y Smyth 2001) proporcionaron los
fundamentos algorítmicos de la minería de datos, mientras que (Bhattacharyya y Jha 2011)
exploraron su aplicación en la detección de fraudes, ofreciendo analogías metodológicas útiles para
el análisis criminal.
Estos estudios demuestran que la integración de fuentes heterogéneas, el análisis de redes sociales
y la visualización de datos son factores clave para fortalecer la inteligencia policial. No obstante,
existe una brecha en la aplicación contextualizada de estas tecnologías en países latinoamericanos,